Antes del apareamiento

Publicado por Staff Más que Hamsters El 4 - octubre - 2011

 Hacer criar a nuestras mascotas es algo que a los seres humanos nos encanta. Es un poco como jugar a ser Dios y ver actuar a la naturaleza en vivo y en directo nos atrae sobremanera.

Hamster Sirio en Celo

En animales grandes nos lo pensamos mucho porque no sabemos si los vamos a poder colocar a otras familias, y acarrea un cargo económico muy grande, aparte del moral (¿encontraré buenas casas?) y peligro real para tu mascota, por lo que se tiende a esterilizar a nuestras mascotas para prevenir esto y que además no sufran (o al menos se debería).

Con los hamsters es otro cantar: no hay gastos para nada (aunque no es cierto, es lo que se presupone), es rápido y la mayoría de veces no presenta problemas a nuestra mascota (no tememos perderla en el parto, etc), y colocarlos a familiares y amigos en un principio parece más sencillo, y sino siempre está la opción de regalarlos a una tienda (aunque es más difícil de lo que se piensa y lo desaconsejo, a saber como los venden, de 2 en 2, y que jaulas aconsejan, comida para serpientes, etc). Nada más lejos de la realidad, aunque la probabilidad de que salga bien sin mucho esfuerzo por parte del dueño existe, también hay grandes riesgos y un porcentaje alto de que algo o casi todo salga mal. Vamos a intentar exponer lo que se aconseja y desaconseja hacer antes de plantearse hacer criar a su parejita de hamsters.

Cosas a tener en cuenta antes de que nuestra pareja se aparee:

1 – Asegurarse que la pareja de hamsters no son familia entre sí, ni hermanos, ni madre/hijo, ni padre/hija… ni nada que les una algún lazo de sangre. Los problemas de consanguinidad pueden acarrear malformaciones en las crías, problemas en el embarazo y parto, crías que parecen sanas pero con el tiempo generan enfermedades espontáneas o incapacidades para procrear… entre otras cosas. Si en la tienda estaban en la misma jaula, da igual lo que os digan, es preferible adquirir cada espécimen por separado y si se puede, en tiendas y ciudades diferentes.

2 – Necesitamos 2 jaulas de 60-70 cm mínimo de largo, independientemente de la raza de hamsters que tengamos. Esto es fundamental para evitar el estrés del los hamsters, y por supuesto 1 jaula para el macho y otra para la hembra, ya que nunca podrán vivir juntos en la misma jaula: ni antes de aparearse, ni durante, ni después. Cada jaula contará mínimo con el sustrato adecuado, bebedero, rueda, casita donde hacer su nido y poder esconderse, recomendando el de la hembra tenerlo en la planta baja para que las futuras crías no se caigan de un piso al suelo. Es importante que la hembra tenga donde esconder a sus crías, así se sentirá más segura.

3 – La rueda deberá ser del tamaño adecuado al hamster ya que la tiene que usar sí o sí, y con mayor razón en época de crianza puesto que la madre necesita descargar la adrenalina que no puede por dar de mamar a los peques. Esto, que parece una tontería, es sumamente importante si no queremos tener una hembra estresada que pueda verse superada a la hora de sacar su camada adelante.

4 – Hará falta una jaula extra para cuando tengamos que separar a las crías de la madre, y si no se dan pronto en adopción, en el intervalo de 1 semana necesitaremos otra más para separar hembras de machos. Hecho a tener muy en cuenta porque son gastos extras a prever.

Foto tomada por Mai

5 – La comida debe ser la adecuada y no puede faltarle, y menos en época de apareamiento, ningún alimento importante (su pienso y frutas y verduras adecuadas cada 2 días), añadiendo además, proteína extra para que la hembra pueda generar leche. Darle a la hembra más comida de la que normalmente se le de, que note que abunda y no sufra por una “posible falta de alimento”.

6 – Tener confianza con tu hembra. No es recomendable hacer criar a una hembra recién adquirida puesto que no sabemos si ya viene embarazada, es demasiado pequeña o la posibilidad de que venga con alguna enfermedad, y lo más importante, está adaptándose a este gran cambio de hogar, que para los hamsters produce mucho estrés. Separarlos de su madre, o de donde han estado viviendo a saber en qué circunstancias, con otros hamsters, peleándose y necesitando demostrar poder… Necesitará mínimo 2/3 meses para adaptarse a su nuevo hogar, a vuestro olor, a su jaula… Esto le dará confianza y no tendrá porqué estar nerviosa ya que conocerá vuestras voces, sabrá que no le vais a hacer daño y ¡que le dais de comer! Ganárosla antes para que esté tranquila. Este punto es casi uno de los más importantes, sin despreciar ninguno de los anteriores, pero una hembra tranquila con sus dueños y con confianza podrá ser una gran mamá.

7 – Esperar a que la hembra cumpla al menos 5 meses. Desde los 6 meses hasta el año es la franja de edad más adecuada para que las crías vengan sin problemas. No hacerla criar más de 2 veces en su vida y entre camada y camada dejar 3 meses de recuperación ya que el parto y crianza de los pequeños conlleva mucho desgaste para las hembras.

8 – Plantearse siempre el peor de los casos: que la hembra tenga problemas en el parto y tener que llevarla de urgencias a un veterinario de exóticos, que alguna cría venga mal y tener también que llevarla a un veterinario de exóticos, no poder colocar a las crías y me tener que quedarse con alguna o varias teniendo que comprar una jaula de mínimo 50cm extra… Todo esto son gastos extra que debemos asumir si algo pasara. Debemos poder afrontarlos ya que después será demasiado tarde y no valdrá decir “es que estoy muy mal económicamente” ya que entonces la respuesta sería “entonces no haberte arriesgado a traer crías al mundo si no eres capaz de ayudarlas a salir adelante”.

Si no se cumplen TODOS los puntos sin excepción, no aconsejamos que os arriesguéis ya que si algo sale mal es muy desagradable y difícil de entender cosas como que la madre se coma a las crías, las abandone y no les de de mamar, que la hembra/macho mate a su pareja… Cosas todas que están en su naturaleza y para ellos es lo más normal y son reacciones lógicas a descuidos y desconocimientos nuestros.

“He hecho todo bien y aun así ha salido mal” – Instinto de supervivencia:

Los hamsters, como todo animal, tienen ciertos instintos que son casi imposibles de evitar. Por mucho que “te quiera”, si le aprietas y le haces daño te va a morder, son escapistas natos y, aunque estén “encantados” en su jaula, les gusta explorar y buscar nuevos escondites.

Respecto a las crianza, la naturaleza es tan sabia que cuando un cuerpo no se encuentra con “fuerzas” suficientes de albergar muchas crías ese mismo cuerpo tiende a reabsorber a los fetos que quizá no se “vea” capaz de sacar adelante. Esto pasa hasta en humanos, aunque en muy contadas ocasiones ya que son pocas las probabilidades de embarazos múltiples.Por esta misma razón hay veces que nacen más crías o menos: dependerá de la alimentación, edad de la hamster, genes o problemas de gestación, entre otras posibles razones.

Una vez que llega el parto, si se la deja a la hembra muy tranquila, la probabilidad de que todo salga bien aumenta, pero siempre puede haber casos de crías muertas al nacer, muy débiles, con algún defecto… a lo que la madre reaccionará según su instinto. Las puede abandonar o incluso llegar a comérselas, según las necesidades que tenga (falta de alguna vitamina, proteínas para la leche, que se sienta débil y necesite fuerzas…).

Foto tomada por Mai

La probabilidad de abandono o canibalismo permanecen hasta que se produce el destete, por las mismas variantes anteriores además de nuevos peligros como que alguno crece sin fuerzas, se enferma, algún defecto genético… o por causas externas, como por ejemplo, que alguien toque a las crías antes de tiempo, dejando un olor que para la madre no es de su cría y tomará como un peligro para ella y las demás, por lo que la matará. Otro ejemplo, si la madre nota peligro o no está tranquila, el estrés puede llevarla a decidir que su camada no va a salir adelante, por lo que podrá matar a las crías o abandonarlas.

En la naturaleza, una madre necesita fuerzas y tranquilidad para poder procrear muchas camadas futuras, y el sacrificar esta camada es la mejor solución para seguir adelante con la vida. Llamarlo instinto o llamarlo supervivencia. Se puede intentar evitar, pero siempre puede suceder. Si decidís hacer criar a vuestra parejita de hamsters tenéis que tener ésto último muy claro, saber afrontar la situación, ya que en caso de que suceda no es nada agradable y verlo como algo “normal”, y entender que es parte de su naturaleza. Por eso, hay que tener muy claro que  el tema de la crianza de los hamsters no es un juego. Si no se acepta esto y se afronta con la madurez y el conocimiento necesarios, a sabiendas que puede pasar, mejor no intentarlo.

Después de cumplir TODOS Y CADA UNO DE LOS PUNTOS EXPLICADOS ANTERIORMENTE, hemos decidido seguir adelante. Veremos qué hacer y cómo hacerlo de la mejor manera posible para intentar que todo salga bien.

Artículo escrito por: Maider Moreno

Artículo revisado por: María Baños y Hikari-chan

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