Las crías

Publicado por Staff Más que Hamsters El 6 - octubre - 2011

Ahora que por fin nuestra madre ha tenido las crías, veremos que cuidados necesitan.

El crecimiento de las crías.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que bajo ningún concepto debemos tocar a ninguna de las crías. Si cambiamos su olor corporal la madre las tomara por intrusas y no dudará en matarlas. Una vez sabemos esto, veamos que es lo que sí podemos hacer.

Foto tomada por Arratetxu.

1 – No os preocupéis por cuántas son. Si están bien, la naturaleza es sabia y sabe lo que hacer cuando una cría no ha nacido como debe. Ni os culpéis ni os sintáis mal, son cosas que pasan y la madre sabe de sobra como solucionarlo. Las que estén bien saldrán adelante si le ayudáis a la madre en todo lo posible: con comida extra, sin interferir para nada en la jaula ni en el nido y dejándola lo más tranquila posible.

2 – La media de nacimientos está entre 6 y 12 crías por embarazo, pudiendo ser más o menos en contadas ocasiones. Nada más nacer, los bebés son rositas, ciegos y lo que hacen es patalear para intentar meterse en el centro de la camada y darse calor, dar grititos para llamar a la madre cuando no está encima de ellos y mamar todo lo que pueden, o lo que sus hermanos les dejen.

 3 – Los 2 primeros días es casi mejor que ni intentéis verlos. Si aún así queréis comprobar que todo va bien, podéis intentar invitando a la madre a salir a despejarse un rato, pero eso sí,  muy bien vigilada, que en este momento su único pensamiento es buscar un lugar aún más protegido para las crías. Si quiere y se pega un paseito por la casa (para esto necesitáis que la hembra os tenga mucha confianza, sino no se alejará del nido), cuando veáis que está lejos (que ella no os vea cerca del nido), podéis intentar levantar la tapa de la casita o acercarse al lugar donde tenga las crías, sin tocar nada con los dedos. Si necesitáis mover algo, poneos guantes o tocar con una cuchara o algo que os ayude a no dejar vuestro olor. podéis mirar un poquito por encima sin tocar apenas nada y dejarlo todo como estaba para que cuando vuelva mamá no se enfade. Hay casos en que la madre ha conseguido escapar de la jaula, y sin saber muy bien cómo, ha trasladado a todas las crías a un nuevo nido escondido en la casa, por eso es tan importante que vigilemos que no pueda escapar. En estos casos, deberemos asegurar el nuevo nido para no tener disgustos o intentar trasladar de nuevo a la madre y a sus bebés a su antigua jaula sin dejar rastro de nuestro olor en las crías: nada de tocar con las manos desnudas.

Mamá Agotada Cuidadndo de sus Bebés. Foto tomada por Mai.

4 – Los siguientes días y hasta el destete seguiremos con la misma rutina: si queréis ver a los cachorros (recordad que no podemos tocarlos), debemos alejar un poco a la madre (nunca la obliguéis, que sea ella la que quiera salir a dar un paseo fuera de la jaula). Que tenga siempre comida en abundancia, pero no pongáis nada que se pueda poner malo o quitárselo cuando veáis que no come más. Y recordar darle a la madre proteínas extra para que le llegue la leche hasta el final ya que según van creciendo los cachorros le pedirán más y la pobre puede acabar exhausta.

5 – El tercer día empezaremos a notar cambios en los bebés: empiezan a oscurecerse los que tendrán el pelito oscuro, empiezan a cambiar el color. La madre intentará esconder lo máximo posible a las crías rodeándolas de papel y heno, o lo que tenga a mano.

6 – Sobre el quinto día, si todo va bien, la madre empezará a relajarse un poco, ya que ha estado 5 días si parar la pobre y estará muy cansada. La veremos que sale más del nido y los deja un poquito más solos. Volverá a usar la rueda para desestresarse y notaremos que ha adelgazado bastante. Es normal ya que entre el contraste del embarazo y la grasa que se ha convertido en leche, aparentará estar mucho más delgadita.

7- Sobre la semana de vida ya se tendrá claro casi el color del que van a salir los hamsters. Ahora pedirán comer más que antes puesto que son más grandes (habrán duplicado su tamaño a cuando nacieron) y tienen más fuerzas hasta para gritar si la madre no acude a atenderlos. En los próximos días ya empezarán a comer sólidos: la madre les traerá comida fresca que ellos ya son capaces de masticar y digerir.

Mamá Trasladando a su Cría. Foto tomada por Arratetxu.

8 – Sobre el día 10 empiezan a querer salir del nido solitos y veremos como la madre lo evita: va corriendo a buscarles y meterles de nuevo dentro. Sólo si la madre os tiene confianza, os conoce bien y ya se encuentra más relajada se puede empezar a tocar a las crías, pero ojo, sólo si veis que la madre os deja, porque sino es así, existe peligro de que la madre los rechace: no les quiera dar de mamar o al notar un olor extraño se coma a las crías. Por esto mismo es necesario ganarte a la madre mucho antes de la crianza.  Iréis metiendo la mano poco a poco delante de ella viendo cómo reacciona.

9 – Sobre el día 12, en sus correteos, los pequeños encuentran la esquina donde mami hace pipí y ¡aprenden enseguida! Eso sí, la madre va detrás de ellos y no les deja hacer nada, a pesar de que ya van solitos a buscar la comida. Sobretodo les encanta la comida fresca, que está más blandita. Cuando ya empiecen a comer por sí solos debemos aumentar la cantidad de comida ya que veréis que desaparece rapidísimo y podrán empezar las peleas entre ellos si no tienen suficiente.

Cachorros comiendo solitos. Foto tomada por Mogli y Sura.

10 – A la segunda semana de nacidos, la madre les dejará salir del nido a sus anchas. Es increíble ponerles comida y verlos salir todos en tropel a comérsela haciéndola desaparecer en pocos minutos. A esta edad y hasta que tengan alrededor de 3 meses, no suelen tener el hábito de dormir de noche: duermen durante día y noche y corretean durante día y noche. ¡y es el momento en el que empiezan a abrir sus ojitos! También empiezan las pequeñas peleas entre hermanos. Siguen mamando pero como ya salen solos a comer ya no protestan llamando a la madre como antes. Si se les pone un bebedero bajito aprenderán rápido a beber de él y podemos poner varias ruedas pequeñas mucho mejor, porque empezarán las peleas por correr en ellas, ¡incluso utilizarán la de la madre!

11 – Sobre el día 18/20 la madre puede que traslade el nido para dormir ella sola. Las crías le agotan y necesita descansar, aunque ellos seguro que la buscan fuera. Por estas fechas ya se puede limpiar la jaula sin problemas, y si ha habido confianza y toqueteos días antes, también podemos hacerlo. Las crías ya escalan por los barrotes y ¡cuidado! se pueden escapar si los barrotes no son lo suficiente estrechos. A estas alturas han triplicado el tamaño que tenían al nacer y ya están casi listas para independizarse.

El destete:

Macho Recién Destetado. Foto tomada por Mai.

1 – Hasta que no cumplan 21 días no se les puede separar de la madre, incluso se puede esperar a que la madre empiece a rechazarlas, pero no demasido tiempo ya que puede llegar hasta atacarlas. En ningún momento debemos mantenerlas con la madre más del mes de nacidas. El tiempo promedio del destete es 25 días, entre 21 días y 1 mes desde el nacimiento.

2 – Entre el mes y el mes y 1 semana hay que separar a las hembras de los machos ya que pueden empezar a aparearse entre sí. Y a partir del mes y medio ya pueden empezar las peleas fuertes por lo que hay que buscar una jaula por cada individuo. Entre los 30 y 35 días se aprecia muy bien la diferencia del sexo en hamsters sirios.

Hembra Recien Destetada. Foto tomada por Mai.

3 – Pasado este tiempo, podréis entregar a las crías, a poder ser, a familias que sepáis que las van a cuidar, y a poder ser también uno solo por familia (si son más necesitarán una jaula por cada uno) y con la información necesaria para introducirse en el mundo del hámster, tan desconocido para la mayoría.

Una vez entregadas a las crías, si están en familias cercanas a las nuestras, podremos ver como van creciendo. Eso sí, si decidimos quedarnos alguna apreciaremos como la que se quedó con nosotros crece mucho más rápido que las demás. Esto ocurre porque no sufre el estrés de una nueva casa con gente y olores nuevos y extraños a los que acostumbrarse. No debemos preocuparnos, es completamente normal.

Así mismo, debemos recalcar la diferencia entre adoptar un hamster de una familia y comprar uno en una tienda. Los animales que han nacido en familias están acostumbrados a ruidos cotidianos y al olor y el contacto con las personas. Si los adoptamos siendo muy pequeños (siempre después del destete, por supuesto) serán mucho más sociales que si los compramos a la misma edad. Un hamster comprado con menos de 3 meses será asustadizo y rechazará todo tipo de contacto con las personas hasta que aprenda que no son enemigos.

En Más que Hamsters recomendamos no comprar hamsters con menos de 3 meses.

Artículo escrito por: Maider Moreno.

Artículo corregido por: María Baños y Hikari-chan.

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